La simple receta de la magia

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Como conjunto de herramientas la magia es un acceso directo, entrenamiento y vehículo de nuestros propósitos.

 

Objetivo.

¿Qué quieres conseguir? Condénsalo en una sencilla frase, directa, afirmativa, a ser posible breve. Enuncia tu propósito como ya conseguido.

 

Nada es cierto, todo está permitido.

Si hacemos una lectura amplia de qué es magia, incluyendo otras disciplinas que usan los mismos mecanismos que lo que nosotros tradicionalmente conocemos como tal, tenemos un enorme abanico de posibilidades y tradiciones. ¿Cuál es “la de verdad”, la “auténtica”?

 

todas

ninguna

ambas respuestas a la vez

Mejor aún, ¿cuál te funciona a ti? ¿Cuál te da resultados?

Por eso nada es cierto, porque todas las tradiciones o creencias, practicadas con convicción y técnica, dan resultados.

 

Un católico pone una vela a un santo y lo que pide ocurre.

casualidad

Un budista arroja mantras en espera de un resultado que acaba ocurriendo.

casualidad

Un mago del caos construye un servidor con una tarea y este la cumple.

casualidad

Por eso todo está permitido, porque acciones con teorías que se contradicen traen resultados igualmente válidos y verificables.

 

No tiene por qué, no importa.

Deja que la duda entre en tu mente y perderás el impulso.

Permite que las ansias te arrastren a un bucle de y sis, cuándos y cómos y pasarás por alto las señales, te sabotearás o perderás de vista el resultado tal y como está ocurriendo, el proceso tal y como se está desenvolviendo.

Por eso conjura y sé consciente de que no tiene por qué ocurrir, y de que en el fondo no importa si lo hace.

Deja trabajar a tu hechizo, para eso lo has lanzado.

 

Resultados.

Tienen la molesta costumbre de suceder en forma de sincronicidades.

 

Si ocurre, es tu obra.

No dejes de felicitarte por tu capacidad de hacer suceder cosas, no dudes de ella.

Si ocurre, no es tu obra.

No permitas que la ilusión de que eres capaz de hacer cosas te aparte de la actitud crítica.

Porque al fin y al cabo no tiene por qué, no importa.

Referencias:

Imagen del Picatrix (c. s. XI) de la Biblioteca Digital Mundial (visitada por última vez el 23-6-16), traducción del s. XIV al latín del Ghāyat al-Ḥakīm, atribuido a Maslama ibn Ahmad al-Majriti.

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