Tadasana Urdhva Hastasana

Postura de la montaña con los brazos levantados

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Esta es una continuación de la tadasana samasthithi. La importancia de esta postura radica sobre todo en permitirnos comprender el movimiento de los brazos hacia delante sin alterar la posición que hemos adquirido en samasthithi. También hace que seamos más conscientes de cómo funciona la apertura de la caja torácica, el alineamiento y alargamiento de la columna vertebral y el rotar de los omóplatos.

Se le atribuye la mejora de la autoestima, ayuda en el tratamiento contra la depresión, la tonificación y estimulación del abdomen, la pelvis, el torso y la espalda, alivio de la artritis, reducción del dolor ciático, el fortalecimiento de las articulaciones de la rodilla y  el brazo al completo, el estiramiento de los músculos isquiotibilaes y la corrección de los pies planos.

No se recomienda practicar si se tiene cefaleas por estrés, migrañas, tensión ocular, hipertensión, osteoartritis de las rodillas, bulimia, diarrea, insomnio o leucorrea. En caso de hipertensión no se ha de mantener más de quince segundos o una respiración profunda. Si hay hernia discal se han de separar los pies, y en caso de prolapso de útero se mantienen las puntas de los dedos de los pies juntos y los talones separados.

  • Comenzamos en tadasana, teniendo en cuenta todas las instrucciones para la misma a lo largo del proceso.
  • Exhalamos y levantamos los brazos por delante hasta la altura de los hombros estirando desde la cintura. Palmas abiertas orientadas una hacia la otra.
  • Descendemos los trapecios, creando espacio entre los lóbulos de las orejas y los hombros. Relajamos los músculos del cuello.
  • Empujamos los omóplatos hacia el cuerpo metiendo el borde interno y la base hacia la caja torácica, lo que encajará los brazos en las articulaciones de los hombros.
  • Seguimos levantando los brazos hasta que estén por encima de la cabeza y perpendiculares al suelo. Tanto los brazos como los dedos se mantienen estirados y paralelos desde los hombros, como empujando hacia el techo, con cuidado de no levantar los hombros y los trapecios. La cabeza no ha de desplazarse hacia delante tampoco.
  • Se rotan los triceps hacia dentro para liberar las cervicales y abrir el pecho clavicular.
  • Se hace una ligera presión del ombligo hacia dentro. Se estiran hacia arriba el esternón y la caja torácica con cuidado de que ninguno de los extremos del esternón sobresalga por delante del otro.
  • Se mantiene la posición durante unos veinte a treinta segundos, o entre una y dos respiraciones profundas.

Un segundo paso es la orientación de las palmas hacia el frente:

  • Rotamos los antebrazos hasta que las palmas quedan mirando hacia delante, manteniendo las muñecas y dedos rectos.
  • Para terminar bajamos lentamente con una exhalación los brazos, rectos y firmes, hasta colocarnos otra vez en samasthithi.

 

Referencias:

B.K.S. Iyengar (2001). Yoga, el sendero hacia la salud holística. Ed. Blume, Barcelona, 2015.

Yoga Iyengar / Apuntes (página visitada por última vez el 7-6-16)

Foto de Wikipedia (página visitada por última vez el 7-6-16)

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