¿Qué es la magia del Caos? Una breve introducción a la disciplina

Antes de empezar, un aviso. Esta no es una introducción a la magia del caos, sino a mi magia del caos, a lo que yo he leído, entendido, practicado y experimentado. La magia del caos de otro practicante, por su misma naturaleza curiosa, ecléctica y personal, puede ser totalmente diferente. A partir de aquí que cada uno trace su propio camino y busque sus propias fuentes y experiencias.

 

Historia y origen

Una parte importante de la historia de la magia del caos empieza con el IOT, el Pacto de los Iluminados de Tanáteros, así que comenzaremos por ahí.

De 1976 a 1979 el joven ocultista Ray Sherwin publicaba la revista The New Equinox, El Nuevo Equinoccio, centrada al principio en la magia ritual en general y en el trabajo del mago británico Aleister Crowley en particular. Más adelante la publicación evolucionaría hacia una visión más ecléctica de la magia. Peter J. Carroll, otro joven ocultista, era colaborador habitual en la revista. Ambos estaban a su vez en contacto con una floreciente escena agrupada alrededor de la librería londinense The Phoenix, El Fénix. Allí comprobaron el estatus quo del ocultismo, que encontraron rancio, crédulo y acientífico. Decidieron que era necesario un nuevo tipo de agrupación que abandonara los aspavientos, la ritualización y la adherencia ciega a la tradición para tomar un curso más escéptico y experimental frente a la creencia y la metafísica reinantes. Para ello publicaron un anuncio en su revista, donde se anunciaban como una meritocracia mágica heredera espiritual del Zos Kia Cultus del mago londinense Austin Osman Spare y la Thelema (Zélema) de Aleister Crowley, fusionadas con el tantra y el tao.

Como inspiración de la filosofía y praxis del IOT se encuentran las experiencias de sus fundadores con la extensa tradición mágica británica, la herencia del orientalismo postcolonial y la tradición mágica germana representada por órdenes como la Fraternitas Saturni. Entre sus fuentes contemporáneas están los escritos de Kenneth Grant sobre el Zos Kia Cultus y los textos de Ramsey Dukes (alias Lionel Snell), entre otros de los autores del revival británico de los 70.

Desde la primera fundación del IOT diversos templos fueron creados y disueltos en el período de 1979 a 1987 en Gran Bretaña, Australia y Austria. La fundación del IOT, Order of The Pact of The Illuminates of Thanateros, la Orden del Pacto de los Iluminados de Tanáteros, tal y como se conoce hoy día se da en 1987 en Renania, Alemania, junto al ocultista Ralph Tegtmeier, Frater U.·.D.·.. A partir de ahí se forma el primer templo británico en East Morton, Yorkshire, alrededor de los concurrentes a los cafés matinales de los sábados en la tienda The Sorcerer’s Apprentice, El Aprendiz de Hechicero, de Leeds, que distribuía los escritos de Carroll y Sherwin.

Los cismas comenzaron pronto. En 1980 Ray Sherwin abandona la organización al considerar que se está convirtiendo en igual de jerárquica que aquellas que rechazaba. Aunque el mayor cisma sucede en los 90. El ocultista y artista marcial Helmut Barthel crea una disciplina mágica llamada la magia del hielo, con la que gana el apoyo de muchos miembros del Pacto, entre ellos Tegtmeier. Carroll decide ponerse al corriente sobre el asunto cuando se le habla de la actitud de gurú autoritario de Barthel. La crítica de Carroll a este movimiento hizo que un tercio de la organización se escindiera. En 1991 Peter Carroll abandona también el grupo y junto a otros exmiembros lo declara muerto. Miembros actuales conceden en que el IOT de Carroll y Sherwin está muerto, mientras que el conformado por los actuales integrantes es hijo de aquel y tiene su propia vitalidad y camino.

Los textos escritos por Carroll y Sherwin durante su pertenencia al grupo serán considerados fundacionales para la que pasó a llamarse magia del caos. La Orden acogería o serviría de inspiración a multitud de individuos, foros, movimientos y filosofías. Entre las personas tocadas por esta disciplina de una forma u otra se encuentran ocultistas como Phil Hine, Charles Brewster, Dave Lee, Julian Vayne, Nikki Wyrd, Alan Chapman, Gordon White, Genesis P-Orridge, Jason Louv o Hakim Bey, el psicólogo Timothy Leary, el filósofo contracultural Robert Anton Wilson, el escritor William S. Burroughs o el guionista de cómic Grant Morrison. Entre los grupos surgidos con esta inspiración se encuentran Thee Temple ov Psychick Youth, Z(Cluster) o los DKMU y muchos otros más y menos conocidos. Más allá de las inspiraciones directas podemos decir que la impronta de lo que sus creadores empezaron a mover es indeleble en la concepción actual de la magia.

 

Las premisas fundamentales

Desde el principio de la magia del caos, incluso antes de adquirir el nombre actual y llamándose hechicería práctica, ha habido una serie de principios que han definido la disciplina. Si no se dan estos principios estaremos hablando de otros tipos de práctica. Si bien es cierto que no son exclusivos de la magia del caos forman el esqueleto de la misma.

– Nuestra percepción de la realidad no es la realidad misma, sino que está condicionada por nuestras creencias. La modificación de nuestras creencias afecta a lo que ocurre tanto dentro como fuera de nosotros.

– La realidad es maleable a través de la proyección de la voluntad.

– La adopción de estados de trance facilita el cambio de creencias y la proyección de la voluntad.

 

Herramientas de la magia del caos

Por su propia naturaleza ecléctica, personal e irreverente, algunos dirían pirata o saqueadora, no podemos hablar de unas herramientas específicas de la magia del caos. Cada practicante desarrolla sus propias técnicas de acuerdo a sus necesidades, gustos y experiencias. Esto no quita que desde sus orígenes unas técnicas se hayan popularizado más que otras, proporcionando un variado arsenal tanto para principiantes como para expertos. Estos son algunos ejemplos:

– Sigilos: La técnica de hechicería rápida de Austin Osman Spare es la herramienta que más ha calado de todo el repertorio de la magia del caos. Un sigilo o sello es la transformación de una intención, un objetivo o deseo, en un símbolo. De esta manera puede ser visualizado en estado de trance para afectar a la realidad.

Las explicaciones de por qué esto sucede son de lo más variadas y dependen del modelo de magia que se esté usando o que se crea. Una forma común de verlo es que a través de la visualización y el trance transmitimos a nuestro inconsciente nuestra intención, permitiendo que con su poder y sin la intromisión de nuestros miedos y contradicciones lo haga suceder. Hay muchas otras explicaciones posibles, como que alteramos el flujo de información universal, plantamos una baliza cuántica o entramos en contacto con la conciencia universal. A efectos de la técnica, la creencia en estas explicaciones no parece afectar más allá de servir como vehículos para la manifestación de nuestra intención.

– Trance: También llamado gnosis por muchos autores, el trance es un estado en el cual la mente se coloca más allá de nuestras preocupaciones, ideas y preconcepciones. De nuestro ego, dirían algunos. Según el tipo de trance esta separación se produce por una saturación que obliga a nuestro yo habitual a retirarse o por una relajación que acaba apagando nuestros circuitos mentales automáticos.

En corrientes modernas, como en los primeros escritos de Alan Chapman, se habla del trance como prescindible, con lo que estoy de acuerdo, aunque sigo considerándolo una valiosísima herramienta. Aparte de que tiene la ventaja de poder proporcionarnos experiencias de lo que se conoce como trascendencia del ego.

También hay escuelas que consideran el mejor trance el proporcionado por diversos tipos de drogas. No me voy a pronunciar a favor o en contra de esto. Me limitaré a decir que quien utilice estas sustancias conviene que sea una persona conocedora y que esté acompañado. Nadie quiere que su ritual termine con una visita a urgencias médicas o psiquiátricas.

– Salto de paradigma: Siendo un físico aficionado, Carroll probablemente tomó el concepto de paradigma del matemático Thomas Kuhn. La idea original de paradigma es una cosmovisión, una visión de la realidad, y aceptarla hace que ciertas cosas se den por sentadas mientras otras son desechadas inmediatamente. El cambio de un paradigma a otro se suele producir cuando los defensores de uno caduco desaparecen y los proponentes de uno nuevo pueden por fin trabajar desde él.

En la magia del caos se considera toda visión del mundo, todo sistema simbólico, como un paradigma. La fe que invirtamos en el paradigma que vivimos condicionará no sólo lo que pensamos, sino también lo que vemos y podemos llegar a hacer. Esto a nivel práctico parece tener mucho más alcance del que normalmente estamos dispuestos a concederle, por lo que un salto de paradigma adecuado puede potenciar enormemente nuestro trabajo mágico.

Este salto puede durar lo que sea necesario para la compleción del trabajo, desde unos minutos hasta años. Cabe destacar que este paradigma no tiene por qué ser uno existente, ni siquiera ha de estar basado en la realidad. Es muy común el trabajo con personajes de ficción o cosmovisiones inventadas.

– Magia de resultados: Una de las cosas que separa a la magia del caos de otras formas de magia es su especial énfasis en los resultados. La mayor parte de trabajos mágicos realizados por un mago del caos tienden a estar centrados en un cambio palpable a nuestro alrededor, consista esto en una transformación personal, la consecución de un objetivo o lo que considere oportuno el practicante.

¿Y qué es un resultado para esta disciplina? Habitualmente una sucesión de casualidades, sincronicidades, que terminen concordando con nuestro objetivo, aunque también se dan manifestaciones más dramáticas e inexplicables. Se ha apuntado que esta fijación con los resultados puede llevar a una visión restringida y materialista de la realidad, donde lo único que vale es lo que podemos ver o tocar. Para solucionar esto podemos utilizar los propios axiomas de la magia del caos y trabajar en ámbitos no tangibles. Aunque en esos casos, como en los anteriores, lo mejor es mantener un saludable escepticismo y valorar cada experiencia por si misma antes que como una realidad objetiva. A mi juicio los resultados nos sirven fundamentalmente para dos cosas: confirmar nuestra capacidad de ir más allá de lo que entendíamos que es la realidad y navegar por ella con un conjunto de herramientas privilegiado.

– Servidores: Otra herramienta que ha ganado abundante fama desde la magia del caos son los servidores, construcciones mágicas creadas por el mago para que realicen tareas puntuales o de diferentes duraciones. Parte de su fama se debe también a su controversia. Hay quienes consideran a los servidores almas atrapadas, espíritus sojuzgados, demonios, vampiros psíquicos o inteligencias propensas a descontrolarse. Ante la falta de evidencias claras mi visión tiende más hacia tratarlos de acuerdo con el paradigma que se haya usado para crearlos.

 

¿Cuál es la finalidad de la magia del caos?

Este es un tema todavía abierto a debate, ya que en última instancia hay tantas finalidades como formas de entender la disciplina. Un punto de vista popularizado por muchos autores es que la función última de la magia del caos es proveernos de lo necesario, cumplir nuestros deseos y ayudarnos a alcanzar un yo longevo, sano y eficiente. Desde el principio han quedado prácticamente apartados temas como la trascendencia y la iluminación, aunque por suerte desde hace unos años están volviendo a aparecer gracias a autores como Alan Chapman, Duncan Barford o The Kite.

 

¿Qué podemos hacer con la magia del caos?

Esta pregunta, otra vez, tiene tantas respuestas como practicantes, aunque de diferentes testimonios podemos hacernos una idea de qué han ido consiguiendo quienes los escriben.

La primera y más fácil respuesta es conseguir lo que queremos. Salvar a nuestro perro, que nos contraten, una videoconsola nueva… El límite dependerá de nosotros mismos, nuestros deseos, nuestra habilidad para manifestarlos y las posibilidades de que lo buscado suceda.

Como comentaba antes, esta postura suele ser criticada de materialista, a lo que personalmente respondo que la cantidad de experiencias acumuladas durante la búsqueda de la manifestación suele ser más que suficiente para llevarnos hacia un crecimiento personal o una suite en el manicomio. Desde la persecución de nuestros deseos o como búsqueda en si misma tenemos el apasionante punto de explorar quiénes somos, qué es estar vivo y cuál es la relación entre el yo y la realidad en conjunto. Esto puede sonar a la anteriormente denostada metafísica, pero no es necesario llegar a esos lares. Nuestras experiencias nos van a dar nuevas visiones y formas de entender las cosas, y un mago que mantenga un mínimo de higiene mental les dará un valor funcional, pues en última instancia no tenemos forma de saber si nuestras certidumbres son en algún grado un reflejo de la realidad última. En el mejor de los casos estas experiencias nos llevarán a un aumento de nuestra libertad y, paradójicamente, de nuestra aceptación de lo que no hemos conseguido cambiar (aún, quizá).

Y por supuesto cualquiera puede decidir explorar el trascendentalismo usando las herramientas de la magia del caos y ver a dónde le lleva.

 

Referencias usadas para crear el texto:

Dave Lee (2016). I Was There – A History of IOT.

Dave Lee (2017- ). Tales of Magic. The Illuminates of Thanateros, British Isles Section, Blog.

The Illuminates of Thanateros (2002). The Book.

Javier Calvo (2014). La revolución psicodélica. El estado mental, revista número 1.

Imagen cortesía de Wikipedia.

 

Lecturas recomendadas:

Peter J. Carroll (1987). Liber Null and Psychonaut. El primer manual de entrenamiento para desarrollar capacidades mágicas siguiendo el método de la magia del caos. Fuertemente cargado del estilo oscuro del autor pero enormemente recomendable por sus perlas y métodos.

Alan Chapman (2008). Advanced Magick for Beginners. Una revisión de la magia del caos y de la magia en conjunto rescatando el concepto de la iluminación.

Grant Morrison (2003). Pop Magic!, en el Book of Lies: The Disinformation Guide to Magick and the Occult, de Richard Metzger. El breve y directo texto de Grant Morrison sobre cómo desarrollar la práctica mágica.

Jason Louv (2005). Generation Hex. Crónicas sobre el uso de la magia en primera persona por practicantes modernos. Se ve especialmente cómo era el estilo anglosajón de los 90.

Dean Radin (2018). Real Magic: Ancient Wisdom, Modern Science, and a Guide to the Secret Power of the Universe. La magia vista con rigor y método desde la perspectiva de la ciencia experimental.

Una semana de ocultismo en letras, imágenes y sonido, 25/6/18

Creación sencilla de sigilos: una guía práctica

“Uno de los mensajes que recibo más habitualmente es algo así: ‘¿Cuál es tu proceso para hacer sigilos? No puede ser tan sencillo como combinar letras, así que ¿cuál es el secreto?’

La verdad es que no hay secreto. Hacer sigilos realmente muy sencillo. Cualquiera puede hacerlo. Incluso para un completo novato el proceso no tiene por qué ocupar más que la pausa del café. Aunque hay muchos, muchos métodos para crear sigilos (cuadrados mágicos, dibujo automático, superposición de cuadrículas…) el método no es que importe mucho.

(…)

Como puedes aquí ver he usado el método más básico para crear sigilos. He escrito el texto y he separado las consonantes de la frase. Aunque hay una tradición ‘ocultista’ tras este método no me quedaría con que es la forma ‘correcta’ de hacer un sigilo. No es mejor que ningún otro método, es simplemente más sencilla de explicar.

Este primer paso pretende abstraer las palabras coherentes en un conjunto de letras menos coherentes. Las palabras dejan de tener sentido pero el símbolo tras la intención del sigilo se mantiene. Para hacerlo sencillo (y acelerar el siguiente paso) ordeno las letras en una cuadrícula.

El siguiente paso es abstraer aún más las letras que quedan. Aquí simplemente he empezado a combinar los elementos de las letras. Generalmente empiezo eligiendo dos letras de la cuadrícula de consonantes y combino líneas, curvas, puntos y otras partes de esas letras.

(…)

A partir de aquí suelo jugar con unas cuantas ideas, combinando los elementos de los símbolos sobre la marcha. A veces las ideas vienen solas (…), pero a veces me puede llevar páginas y páginas de bocetos conseguir el que me gusta. (…)

Una vez que he conseguido un diseño que me guste es el momento de empezar con el diseño final. Como en cualquier otra fase del proceso no hay una forma ‘correcta’ de hacerlo. (…)

Como puedes ver hacer sigilos no tiene mucho misterio. Ni debería tenerlo. Los sigilos tratan de centrar la intención, e incluso unos cuantos garabatos en una libreta pueden convertirse en un perfecto sigilo si están apoyados por la intención correcta. (…)”

Simple Sigil Creation: A How-To Guide, por Sigils Daily en su blog (11.8.17, en inglés).

 

Creación y activación (de sigilos)

“(…) Aunque hay muchas, muchas variaciones de los rituales para crear y activar un sigilo a continuación presentamos la versión más adecuada para principiantes.

(…)

Creación básica de sigilos

Un sigilo es un símbolo. En este contexto es un símbolo que representa un objetivo, deseo o ambición específicos que te gustaría traer a tu vida. Aunque un sigilo es una herramienta poderosa es importante entender que no hay nada inherentemente sobrenatural al respecto. Simplemente dan forma concreta a una idea y nos ayudan a concentrar todo el poder de la mente inconsciente para que haga de la idea una realidad.

(…)

Paso 1: Genera un ambiente silencioso y sin distracciones. (…) La magia del caos consiste en llevar un deseo o una intención un paso más cerca de ser realidad, y cuanto menos distraídos estemos a la hora de crear y activar el sigilo mejores resultados habrá. (…)

Opcional: Crea un área de concentración. Uno de los motivos prácticos para las cosas como los ‘círculos de protección’ que se ven en la ficción ocultista popular tiene poco que ver con nada sobrenatural. Se trata de crear un área física todo lo que hay a tu alrededor refuerce el ritual. Crear un círculo a tu alrededor compuesto de cosas que te resultan importantes o que tiene una fuerte relación con el sigilo que vas a crear ayuda a mantener la mente centrada durante el proceso de creación. En la misma línea, apagar las luces y trabajar a la luz de unas pocas velas ayuda a mantener en las sombras las distracciones de día a día por al menos la duración del ritual. Algunas personas encuentra de ayuda para la concentración cierta música, mientras que otras encuentran que les distrae demasiado. Mientras te sirva para mantenerte concentrado los detalles no importan.

Paso 2: Silencia tu mente. (…) No necesitas meditar o entrar en trance. Simplemente necesitas cerrar los ojos y hacer una docena de respiraciones profundas. Vacía tu mente de pensamientos durante un momento. Una vez hayas terminado deberías se capaz de poner más atención en la tarea.

Paso 3: Escribe tu objetivo o deseo en una sola frase. Sé claro, sucinto y específico. (…)

Paso 4: Tacha las vocales. (…)

Paso 5: Vuelve a escribir agrupadas las letras que quedan. (…) Una forma sencilla de hacerlo es escribirlas en círculo o en cuadrícula (…).

(…)

Paso 6: Reordena las letras hasta que obtengas un nuevo símbolo. Esto es parte de la diversión y no hay forma correcta o incorrecta de hacerlo. Juega con las formas hasta que obtengas un símbolo que, para ti, tenga la forma adecuada. Combina las líneas de unas letras y las curvas de otras, coloca unas letras encima de otras, elimina las letras que no encajen, haz nuevas formas. No le des demasiadas vueltas. Tienes un montón de papel, así que aboceta hasta que hagas algo que te guste. Cuando tengas el símbolo correcto lo sabrás.

Opcional: Activa inmediatamente el sigilo. (…) Algunas personas prefieren activar el sigilo inmediatamente, otras prefieren dejar que el significado del sigilo se asiente. Los rituales de activación son bastante simples pero requieren de su propia preparación de dedicar algo más de tiempo. El sigilo va a funcionar igual, así que tú mismo.

Paso 7: Felicítate y vuelve al mundo. (…) Aunque no lo hayas visto has hecho un acto mágico. Respira hondo. Observa el sigilo que has creado. Es una obra de arte única que contiene forma y significado. Existe porque la has investido con tu intención y ha sido traída al mundo con tus manos. nadie más en el mundo sabe qué significa este símbolo. Es poderoso y es absolutamente tuyo. (…) lentamente regresa al mundo, observando cualquier diferencia en tu percepción de tu alrededor y de ti mismo.

Adicional: Una vez que le has cogido el truco a hacer sigilos puedes simplificar el proceso. las instrucciones anteriores son para primerizos. Una vez que has aprendido los pasos básicos seguramente te darás cuenta de que no necesitas el trabajo preparatorio. Serás capaz de entrar en un estado mental perfecto para hacer sigilos prácticamente en cualquier lugar, incluso en medio de una cafetería abarrotada. (…)

Activación de sigilos básica

Cuando creas un sigilo lo estás invistiendo de importancia emocional. Cuando oigas a practicantes de magia hablando sobre la ‘energía’ de un sigilo, ritual o hechizo normalmente se referirán a esta inversión emocional. Sin embargo para que un sigilo sea efectivo se requiere más que la energía invertida en su creación. Necesita ser ‘activado’.

En el proceso de creación has acumulado una cantidad sustancial de tensión psicológica, emocional y creativa alrededor del símbolo. Para que el sigilo (y tu inconsciente) haga su trabajo tienes que liberar esa tensión. A esto se le llama ‘activar’ el sigilo, aunque a veces verás que se le llama también ‘consagrar’, ‘cargar’ o ‘descargar’. Hay tantos métodos para activar un sigilo como hay practicantes de magia sigilada, pero todos ellos tienen en común el tema de la acumulación y liberación.

(…)

Paso 1: Genera un espacio silencioso y sin distracciones. (…)

Opcional: Crea un área de concentración. (…)

Paso 2: Silencia tu mente. (…)

Paso 3: Enciende una vela y ten a mano el cuenco. Cuando entres en la siguiente fase de la activación te vendrá bien tener la vela encendida y el cuenco ignífugo cerca. Asegúrate de retirar cualquier cosa inflamable de la zona.

Paso 4: ‘Invoca’ el sigilo. (…) Si ya tienes el sigilo que has creado en la mano (si lo acabas de crear, por ejemplo) ya lo has ‘invocado’. Si no simplemente tendrás que dibujarlo otra vez en un trozo de papel. (…) No te preocupes de si eres un gran artista o no, lo importante es la intención tras el sigilo, no el ser un perfecto calígrafo. Mientras lo veas bien, funcionará bien. También puedes dibujar un sigilo preexistente, lo que es una perfecta forma de activar un sigilo que no hayas creado tú (…). El acto de redibujar el sigilo ayuda a traer toda la inversión emocional (la ‘energía’) de tu inconsciente a tu mente consciente.

Paso 5: Céntrate en lo que el sigilo representa. Mira el símbolo que has creado y recuerda por qué lo querías. Mira las formas y ángulos. ¿Te habla de tu objetivo, deseo o ambición? Ahora que has identificado qué es lo que quieres ¿estás preparado para liberar esa ‘energía’ (así como la tensión psicológica, creativa y emocional que representa) y dejar que la magia haga su trabajo? Escucha tus emociones. Siempre cabe la posibilidad de que lo que realmente quieres no esté en lo que el sigilo representa, en cuyo caso no tiene mucho sentido activarlo. (Si pasa eso usa lo aprendido y repite el proceso de creación del sigilo para hacer uno nuevo. No debería llevarte más que un momento y loo puedes hacer en el momento.) Una vez que sientas que todo está correcto ve al siguiente paso.

Paso 6: ‘Descarga’ el sigilo. Hay muchas formas de ‘descargar’ la inversión emocional del sigilo, y en este caso simplemente vas a quemar el papel en que lo has dibujado. Préndelo por un extremo y colócalo cuidadosamente en el cuenco (…). Obsérvalo arder e imagina que que toda la inversión emocional que has hecho en el sigilo, así como la idea que representa, se transform en una forma nueva hecha de fuerzas universales de luz y calor. Imagina la luz y el calor radiando sobre este momento, sobre tu pasado y tu futuro. Imagina el brillo de la pequeña luz del sigilo extendiéndose por toda tu vida. Obsérvalo hasta que se apague la llama.

Nota: No te preocupes si la llama se apaga accidentalmente durante este proceso. Eso no quiere decir que la activación del sigilo haya fallado ni nada sobrenatural. Algunos papeles arden mejor que otros. Simplemente vuelve a encender lo que queda del papel. El poder de este paso viene de la intención de liberar la tensión tras el sigilo, no de si un trozo de pulpa de madera prende o no.

Paso 7: Déjalo ir. Una vez la llama del papel del sigilo se ha apagado el sigilo se ha descargado. (…) El proceso ha empezado y no necesita tu atención. Olvida el sigilo y lo que representa. Funcionará igual, aunque no vuelvas a pensar en ello. Esto no significa que debas esquivar el sigilo o cosas así. ¡Es una pieza artística y la has hecho tú! Pero ahora que se ha descargado piensa en ello como en algo similar a un souvenir.

Respira hondo y felicítate. ¡Has hecho magia! Si sientes la necesidad de reírte ante el absurdo de la idea, hazlo. Pon un poco de música o algo así, cambia de estado mental. Es hora de volver al mundo. Seguramente te sentirás algo más ligero y puede que percibas el mundo a tu alrededor de forma un poco diferente. Es normal, disfruta de la sensación.

Adicional: Comprado el billete disfruta el viaje. Los siguientes días verás pequeñas cosas que te recordarán al sigilo que activaste. No las rechaces. No las desestimes aunque parezcan pequeñas. Es el proceso empezando a trabajar, paso a paso, para traer tu intención a la realidad. Cuanto más abierto estés a estos cambios más rápido actuarán.

Sin embargo es importante apuntar que tus decisiones juegan un papel enorme en cuán efectivo será el sigilo. Si el sigilo trata sobre conocer a una nueva pareja sentimental, por ejemplo, estaría bien que te plantearas el ir a algún lugar en el que esto pueda ocurrir. Permanecer en casa con las cortinas echadas, las luces apagadas y sin responder a la puerta es trabajar activamente en contra de lo que quieres. No esperes que el sigilo haga todo el trabajo por ti. Ya has comprado el billete, ahora tienes que dar el siguiente paso y hacer el viaje.

Si no tienes muy claro todo el asunto esto de ‘la magia y esas cosas’ empieza con algo pequeño e irrelevante. De hecho una buena forma de probar la efectividad de la magia sigilada es crear y activar un sigilo que sea a la vez bastante improbable y totalmente irrelevante. ‘Me encontraré a un hombre alegre con un sombrero de pelo’, por ejemplo, o ‘escucharé a alguien canturrear Thriller de Michael Jackson’. Te sorprenderá muy pronto lo poderosos que los sigilos pueden ser.

Otros rituales

(…)

El ritual del fuego

El ritual descrito anteriormente. Hay incontables variantes, pero todas son bastante similares.

El ritual de la pasión

Con diferencia la forma más sencilla de activar un sigilo, aunque no es del gusto de todos. Funciona centrando el intenso poder de la energía sexual y el orgasmo en el sigilo para activarlo. Se hace habitualmente buscando un momento, creando el ambiente adecuado, excitándose lo máximo posible y o bien teniendo sexo con un compañero de intereses similares o masturbándose. A medida que se acerca el clímax visualiza en tu mente el sigilo y lo que representa. El orgasmo proporciona tanto la energía como la liberación necesarias para la activación.

El ritual del vacío

Esta técnica se apoya en crear un estado meditativo de trance conseguido a través de la intensa contemplación de un espejo. Requiere de más tiempo que la mayor parte de rituales y ayuda mucho estar familiarizado con la meditación y las técnicas de respiración. Implica sentarte delante de un espejo grande y mirar atentamente al reflejo de tus ojos. Tras unos minutos de concentración intensa el mundo periférico empezará a verse distorsionado y pronto se empezará a desarrollar una especie de estado de ausencia de pensamientos. (…) Una vez en ese estado rompe el contacto visual con tu reflejo y libera el sigilo y su ‘energía’ en esa vaciedad silenciosa.

El ritual de la ‘postura de la muerte’

Esta técnica de activación tiene la misma función básica que el ritual del vacío, aunque utilizando un método diferente para llegar al mismo punto. Utiliza la dramáticamente bautizada como ‘postura de la muerte’ (popularizada por el influyente artista y ocultista Austin Osman Spare) para alcanzar un estado de ‘iluminación’ o ‘gnosis’ a través del agotamiento físico. La postura original requiere estar de puntillas con los brazos firmemente cruzados a la espalda, la espalda totalmente arqueada y el cuello tenso, pensar en estar siendo colgado del cuello y con dificultad para respirar. Por suerte no es necesario hacer esto, cualquier postura de yoga lo suficientemente intensa servirá. Una vez alcances un estado alterado de conciencia a raíz del estrés, concéntrate intensamente en el sigilo y lo que representa, liberando toda la energía y el estrés que has acumulado. Inmediatamente después relaja la postura y libera la tensión física.”

Creation & Activation, por Sigils Daily en su blog (en inglés).